domingo, 20 de septiembre de 2009

La Pobreza en el Evangelio

LOS POBRES Y LA POBREZA.

LOS POBRES DEL EVANGELIO.

LA POBREZA EVANGELICA.

esquema:

1.- no somos pobres.

2.- qué es un "pobre" hoy, en el mundo de hoy.

pobreza y miseria.

pobreza y "mínimo bienestar".

la pobreza no es una virtud.

3.- los pobres que conoció Jesús.

los pobres del Evangelio.

4.- Jesús pobre. Nacimiento, vida oculta, vida de predicación. vida. obras.

predicación sobre la pobreza.

5.- la pobreza evangélica.

la pobreza y "lo conveniente" (Santo Tomás)

la necesidad de medios para evangelizar.

las riquezas como medio.

la pobreza en las ordenes religiosas y en los monjes.

la sobriedad, la austeridad.

6.- El "ojo" de la aguja.

los ricos y la riqueza en el Evangelio.

1.- no somos pobres.

El Rdo. José María Escribá decía a un grupo de socios de la Obra "Vosotros y yo no hemos hecho como aquel pobre muchacho.

(Mc 10,22) Todos hemos dejado lo que teníamos y a gusto" Y en otra ocasión: "La nuestra es una pobreza que no tiene voz para gritar "soy pobre". Se trata de ser pobre y de sonreír. De que pase inadvertida nuestra condición".

Los hogares del Opus Dei son acogedores y limpios, nunca lujosos, aunque procuramos que tengan aquel mínimo de bienestar que se necesita para servir a Dios. Nuestras casas tienen la sencillez del hogar de Nazareth, y el calor del hogar de Betania."

(Salvador Bernal. Apuntes sobre la vida del Fundador del Opus Dei" págs.289-293. Rialp.)

Acabo de ver la película de Video "Le llaman Padre en 4 cinco continente". Las escenas que se ven de la Casa Madre del Opus masculino y femenino en nada tiene que ver con el hogar de Nazareth. Yo he visto pisos de las "opusinas" en los mejores sitios de ciertas ciudades y de valor de 40 0 45 millones de pesetas.

Nada tengo contra el fundador de la Obra, ni contra sus residencias, pero desde luego ni José María Escribá ni sus casas son pobres en el sentido estricto de la palabra.

Aunque sus vidas sean de lo más austera y sus "celdas personales" de lo más pobre, que dice que lo son. Yo no las he visto.

No es pobre el Papa, por muy "austero que viva", cuando vive el un gran Palacio, - aunque lo haga con sencillez,- viaja en aviones "privados" (sólo para él aunque no sean de él) y sabe que mañana también a las 12 o 12,30 va a encontrar su plato lleno y su cama con sábanas por las noches.

No es pobre mi Obispo que tiene un Seat corrientito, pero Seat, para ir de un lado a otro, y una sotana o traje nuevo cuando se cae de vieja la puesta, "pues no es claro, conveniente que vaya de zurcidos".

No me mires. Yo sé que no soy pobre y esa es mi "miseria", mi mutilación, mi cobardía, mi cola detrás de las prostitutas que me van a "preceder en el Reino de los Cielos."

Llevamos los ricos o "pudientes" veinte siglos agrandando el "ojo de la aguja", - que si era un arco de puerta bajo por dónde sólo de rodillas pasaba un camello, - que si no hay que confundir pobreza con miseria, que si para practicar la virtud "es necesario" al menos tener "lo conveniente", etc. para así colarnos de rondón, y desde luego sin desprendernos de los bienes, en el Reino de los Cielos.

2-. qué es un pobre hoy, en el mundo de hoy.

Pobre es Marcela, mi muchacha, que está separada de un "boxeador", tiene un hijo que cobra del Ayuntamiento no sé que ayuda, cobra y se gasta "la semana" en comer y vive al día, y no viene a trabajar a veces porque tiene "bombitos". Pobre e inculta, que con 2500 pts que le dimos para Reyes a su hijo, le dejó comprarse unos guantes de boxeo, (porque su padre era boxeador; contra quién vas a boxear, Alfonso? contra nadie) en vez de unos vaqueros y un Jersey.

No es pobre mi vecino que está deseando que le toque la "primitiva" para cerrar la tienda y dejar de trabajar.

Pobres son la Madre Teresa y sus monjas que viven en los "mortuorios".

Pobre fue Francisco de Asís y sus frailecillos de la Porciúncula, pero no lo son los franciscanos de hoy. Pobre fue el Padre Fouceaul y el Padre que vivió en los arrabales de Calcuta.

Ya sé que no es lo mismo pobreza que miseria. Ya sé lo de pobreza del corazón, despego de los bienes entre los que vives, y espíritu de pobreza.

Pero también sé que mi corazón, mi pobre corazón tan incrustado en los bienes de este mundo, sabe cuando es pobreza y cuando no, sin saber definirla.

Y me da risa, con todos los respetos, ver a Rdo. José María Escribá, puede ser que santo, pero desde luego fabricado por una multitud de "forofos espirituales" que le llaman "PADRE" ("A nadie llaméis Padre sino a solo Dios" creo que Mc.) diciendo "vosotros y yo somos pobres" con una sotana bastante buena, en una sala más que confortable y con calefacción.

Ya sé que hablaba de la pobreza de espíritu pero esa pobreza la quisieran para sí millones de pobres de solemnidad.

La pobreza franciscana, las pobrezas religiosas o monacales,

son destruidas una y otra vez, por "las conveniencias", "el mínimo bienestar" de Monseñor, los medios necesarios, etc. ,

que se van agrandando y aburguesando, hasta que llega un nuevo profeta de la pobreza.

la historia de las ordenes monacales y de las congregaciones religiosas están llenas de "reformadores" incomprendidos que generalmente venían a reformar, más bien a refundar la pobreza de sus seguidores.

Pobre era, no sé si vive, el cura José María, que se fue a vivir a una chabola de Orcasitas, y comía de la olla común que hacía una vecina, una comida al día, como casi todos los del barrio, en aquel entonces.

Pobre era el gerifalte del PC clandestino, que vivía dos calles, calles?, más abajo, y donde cenamos la Nochebuena, el cura, cuatro jóvenes de 19 años, él y su mujer. Bueno, "su compañera sentimental", y sus cuatro o cinco hijos, del matrimonio anterior y del reajunte posterior. Menú. dos huevos fritos y patatas fritas. Gran cena. Y de postre una o dos figuritas de mazapán.

Ella iba a la Iglesia los domingos, pero no comulgaba porque "vivía en pecado".Su marido, el de la Iglesia, la abandonó, cuando tenía dos hijos, creo, y desde hacía veinte años "convivía", (los moralistas dicen "cohabitaba en concubinato) con el buenazo del capistoste y medio carpintero comunista.

El no iba a la Iglesia, sus "ideales" y la ejemplaridad no se lo permitía, pero hizo todos los burdos trineos que el párroco llevo a la sierra de Madrid un día con toda la chiquetería del barrio.

Había una pequeña Iglesia y una casa para el cura de fábrica, que se había convertido en Escuela, dejada por el cura para irse a vivir a una chabola. Pasé hambre en aquellos días. Pasé frío en aquellos días. Pero fui pobre, estoy seguro, aquellos días, mucho más pobre que mis otros años de "religioso", aunque la "puerta siempre abierta para salir de allí" era un contrasentido de mi pobreza. A Dios agradezco aquellos días de pobreza efectiva y real, durmiendo sobre el húmedo suelo, y espero que al menos por ellos me pueda llamar pobre de los que se le anuncia el Evangelio.

3.- Pobreza y testimonio.

Muchas veces he pensado que si dejáramos "todos los medios necesarios" para hacer el bien y Evangelizar y los 100.000 o 200.000 curas y religiosos, opusdeistas, seglares y cristianos nos pusiéramos "de verdad" a "compartir nuestros bienes con los pobres de hoy, optando claramente y "coram hominem y coram Dei" por la pobreza de Jesús, sin radios, sin televisiones, sin Iglesias, sin curias, sin conventos, sin cálices de oro, in imágenes preciosas, sin aviones ni coches, desde el Papa hasta el último Obispo, sin anillos ni cruces, descalzos o con sandalias, pero con los mismos zapatos que el hermano, no convertiríamos de verdad al mundo, con nuestro testimonio del "compartir" que es de verdad el mayor signo de contradicción

evangélico que hoy puede entender el mundo, "proter regnum coelorum".

Difícilmente entenderán el celibato o la obediencia y difícilmente creen en ellas.

Pero en un mundo en que "la noticia" corre tan rápidamente y en que "es noticia" la miseria, y en que "la gente vive sólo de cara al becerro si es de oro", (ya otros tiempo fueron así y no fueron los doce solamente sino el compartir de los primeros cristianos, "mirar como se aman", porque compartían los bienes no porque se hicieran caricias, los que transformó y convirtió al mundo haciendo que a la muerte del último apóstol fueran ya miles los cristianos en el mundo)

2.6.- la pobreza no es una virtud.

La Pobreza como virtud, no existe. el "despego o desapego del corazón", - no el desprecio,- y el "desprendimiento efectivo y de hecho de las cosas", sí.

Porque la pobreza es muchas veces "indigencia", siempre "carencia", voluntaria o involuntaria, de "lo necesario", ( no sólo de "lo conveniente") y por tanto no puede ser virtud NUNCA, en si misma. (podría ser como testimonio de desapego, "el desprendimiento", que la voluntariedad le aporta.)

Es virtud la parquedad, justeza en el comer; es virtud la sobriedad, justeza en el beber; es virtud la austeridad, justeza en lo que nos damos a nosotros mismos; la continencia, justeza en el sexo; el desapego del corazón, justeza en la valoración de los bienes materiales; el desprendimiento, justeza en el uso de los mismos bienes; la magnanimidad, largueza en dar a otros de lo propio, en su sentido material; (en su sentido espiritual es el corazón grande para juzgar, pensar, opinar y tratar a los demás.) la generosidad, que en su sentido material, es dar casi sin límites; (y en el espiritual darse uno mismo.) hay una virtud que en estos momentos no clasifico por su nombre, que sería la justeza en dar a los demás lo justo, no lo que se merecen en justicia, que es otra cosa, sino "lo que por justicia y amor le debemos y tenemos que dar".Sin pasarnos de más, que les haría mal, sin dejarlo en menos, sino lo justo para que produzca el máximo de bien en ellos, el acto "benéfico", que produce el bien en el prójimo, pero en su grado más alto en cada instante.

Sería la justeza con los demás, que es dar lo justo, no de justicia, sino lo necesario para que en el prójimo se produzca el máximo de bien.

Pero por más que me esfuerzo en comprender no puedo llamar a ninguna pobreza, "pobreza normal". ¿Se puede llamar a la pobreza, "pobreza normal"?

Yo suelo repetirles a los novios en los encuentros o cursillos que "se debe amar a las personas y usar las cosas, y no usar las personas y amar las cosas", como una vez leí o escuché.

porque en el amor el objeto del amor, es el fin del sujeto que ama. por eso el objeto del amor sólo son las personas.

sí, el amor franciscano a las cosas. porque amas a Dios, creador, en la delicadeza amorosa a lo creado, en el amor franciscano a las cosas, el objeto es el medio para llegar al fin del sujeto, las personas.

4.5. Bienaventurado los pobres, porque de ellos es el Reino de los Cielo".

yo personalmente creo que Jesús en su primera Bienaventuranza

no se refirió, en modo alguno, a los "pobres de espíritu". (Como ponen entrecomillado o en cursiva todas las traducciones de La Vulgata)

Jesús se refirió a los "pobres reales" ("vivitos y coleando") de su época. A los pobres que son "personajes" en el Evangelio, y no sólo a aquellos que aceptaban y hasta bendecían su pobreza.

Asusta pensar que pobres que podían y debían ser "codiciosos", "envidiosos", "maldicientes", "rebeldes a su pobreza", "rencorosos y hasta con odio" a los ricos o más pudientes, y hasta con Dios que para algunos "se la dio" y para otros "se la permitió", puedan ser los privilegiados d la primera bienaventuranza.

Pero esta bienaventuranza, vista a la luz de otras frases de Jesús, para mí, adquiere este sentido.(que más adelante intentaré justificar, es decir, hacer justo)

"hasta las prostitutas os precederán en el reino de los cielos".

Creo que aquí tampoco se refiere el Señor a las prostitutas "arrepentidas", sino a las de carne y hueso, a las que existían en ese momento en su geografía y en su historia.

No sé cómo se las arreglará el Señor para "meterlas" de rondón en le Reino de los Cielos. Pero lo que sí es seguro, verdad revelada, dogma de fe, "palabra de Dios", es que "las prostitutas", no sé si muchas, pocas o todas, nos precederán en el Reino de los Cielos.

E igual los pobres predilectos del Señor, porque la bienaventuranza, en el contexto evangélico, tiene el mismo sentido. Pobres, pobres, nada de paliativos, "pobres".

" y entonces, un rico ¿podrá salvarse?

para el hombre es imposible, pero para Dios NADA es imposible."

"no echéis las perlas a los cerdos"

pero Jesús no hace "bienaventurada a la pobreza", sino "a los pobres"

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