NI DERECHAS NI IZQUIERDA SINO GENTE DE BIEN.
He ido a una Mesa desde las primeras elecciones, sin estar afiliado a ningún partido, como mi pequeña aportación cívica y antes mis conciudadanos en mis derechos y deberes políticos, pues otra ha sido desde hace años mi colaboración desinteresada para mis semejantes.
Y he querido leer en "otra clave", participación y resultados de todas estas confrontaciones democráticas.
Son pocos, muy pocos, a mi particular entender, los ciudadanos que son claramente de izquierdas, derechas o centro. Pocos los que son "nacionalistas" convencidos, y en estas Islas "insularistas" o "independentistas". Muchos menos desde luego que los votantes en cada elección a las formaciones políticas votadas con cada una de estas tendencias. Incluso me atrevería a decir que hasta del número de "simpatizantes" y de "militantes".
La inmensa mayoría HOY es sólo GENTE DE BIEN. Y hasta muchos "militantes" son más "gente de bien" que forofos convencidos.
Hoy y cada vez más el ciudadano de a pie va comprendiendo que entre la derecha e izquierda, pasando por el centro, sólo hay unas diferencias que "él ni entiende" ni llega a sopesar en sus posibles consecuencias. Son casi como "secretos de Estado", Altos cálculos de Macroeconomía" etc. que a él no le interesan. Y que en lo fundamental cada vez los extremos se acercan más a la realidad de lo posible.
Creyeron las "gentes de bien" que desde un régimen llamado "dictadura" en que nos guste o no habían vivido la mayoría bastante cómodamente y en el que desde la alpargata muchos pasaron al zapato, desde el tranvía a la moto, desde esta al seiscientos o mayor, y a una vivienda mucho mejor "rellena" por dentro de comodidades que bella por fuera, el paso más sensato era hacia un centro que estaba lleno de antiguos "Secretarios Generales del Movimiento". Era pues una transición a la democracia posible gracias a un pueblo que entraba en ella ilusionado pero en su mayoría sin traumas anteriores.
Luego y gracias a San Marcos, nos llenaron los pueblos y ciudades de carteles llenos de pajaritos, pueblos limpios, abuelos felices y gente con mono azul sin una mancha siquiera. El Psoe vendió su "O" de "obrero" y "obrerismo" ( a quién voy a votar yo obrero al partido de la "O"), y su "socialismo" que suena a social, a socializar (mejor reparto), a socialización, junto con un revuelto de tópicos utópicos, ("justicia, igualdad, solidaridad, estado del bienestar, etc..") y de "revanchas clasitas" para los "descamisados" y "marginados" (ni la madre que la parió, dale caña, el partido de los pobres) (despenalización de la droga, del aborto, parejas de hecho gays o homosexuales, libertad de expresión o cátedra, entendida sin límites, etc.)
Teníamos que habernos por fuerza sentido "profundamente oprimidos" durante años, y que por fin "ellos" nos habían dado todo y nos habían devuelto todas las libertades y todas las igualdades.
Y así durante doce largos años, a base del TBO, que para cuento es el mejor cuento del mundo, y de mil propagandas televisivas monopolizadoras y totalizantes, nos fueron vendiendo la burra.
Líbreme Dios de decir que en estos años de democracia no hemos ganado en nada. Líbreme de decir que no han hecho nada. Sería entonces para "matarlos".(metafóricamente, claro).
Lo que digo es que se nos prometió "el paraíso perdido", paraíso que ni el psoe con su socialismo ni ningún otro partido podría darnos, porque España era y tenía unas posibilidades y nadie puede darnos más de las que tenía y tiene.
Y la "gente de bien" vio poco a poco que lo "tangible" (sanidad, educación, cultura, trabajo, orden, seguridad, ocio, vivienda, salud, etc.) a pesar de avanzar no llegaba ni a lo prometido ni a lo necesario. Se daba de mala calidad y veces ni se daba.
Y para colmo se lleno de corrupción en grado tal y tan degradantemente, que en el pueblo empieza a pensar que "del rey abajo ninguno" está "libre de pecado".
Y la "gente de bien" ha empezado a pensar que detrás del bigote de Aznar hay un hombre integro, honrado y honesto, que sin mentir ni prometer "lo imposible" honradamente lo va a intentar si en el se confía y sobretodo que no está "tocado".
Esta es la nueva lectura del PP que hace la gente, ni de izquierda ni de derechas ni de centro, simplemente la gente de bien hizo en las últimas Europeas.
Es curioso, "la gente de bien" se conforma fácilmente con la libertad que necesita, mucho más reducida que esa que ronda todos los extremos, pero no perdona no tener paz, trabajo, orden, seguridad, y sentir que "va subiendo". La "gente de bien" se cabrea y hasta se enfurece con la rapiña, la corrupción, la injusticia, la droga, y no la perdona en sus Gobernantes.
La gente de bien no sabe lo que es la derecha, la izquierda o el centro, porque ni los mismos militantes de estos partidos ni muchísimos de sus dirigentes, lo sabe.
Bueno, ésta es una lectura muy particular de las elecciones Españolas, pero es sin duda mi opinión, que puedo cambiar si de otra manera me parece.
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