domingo, 20 de septiembre de 2009

Límites de la verdad y la libertad.

LIMITES DE LA VERDAD Y LIBERTAD

Nacemos efectivamente “sicut tabula rasa”, sin ideas ni conocimientos previos, y esto es así porque la naturaleza se renueva en un ser distinto con identidad propia desde sus cimientos. Claro que podríamos con gérmenes de conocimientos incrustados en los genes heredados de nuestros padres, ideas innatas nacidas, creadas con anterioridad a nuestro nacer. Pero la experiencia propia y la ciencia nos informan que esto no es así., que ni en nuestro inteligencia ni en nuestra memoria hay nada gravado cuando nacemos, Nihil in intelecto quid primus non est in sensu. Nada hay en la inteligencia que no esté antes en los sentidos.

Y al provenir todo de nuestros sentidos tenemos que hacer un acto de fe o de confianza en ellos mismos en que nos lleven a la verdad y no nos engañen.

Claro que cada individuo tamiza las impresiones de los sentidos y al transformarlas en ideas lo hace con su personalidad propia. A veces no es que los sentidos nos engañen sino que o no sabemos “leerlos” bien o con intención más o menos consciente los deformamos.

Sólo la inteligencia humana es capaz de “Reflejarse” en sí misma. De aquí que su naturaleza no pueda ser corporal o material pues toda materia ocupa espacio y así como una cosa no puede estar en dos sitios a la par, tampoco un mismo espacio puedes se ocupado por dos cosas distintas aunque fueran iguales.

Semejanza a Dios.

Todo conocimiento es tamizado inmediatamente por el principio del bien y del mal.

La Verdad es la adecuación de una cosa consigo misma y de la idea o concepto de la cosa con la cosa misma.

Nada puede ser verdad y falsedad al mismo tiempo.

Cinco maridos has tenido y el que ahora tiene no es marido tuyo, con el que ahora te acuestas.

Y tienes que achicar a Dios para que quepa en tus ideas que por muy grandes que sean siempre serán limitadas y pequeñas. Así te fabricas un dios chiquitito a tu imagen y semejanza, y no tu a imagen y semejanza de El.

Salmo 25 6 salmo 45 ternura.

Dónde empiezan y termina los derechos ( y deberes)de la Verdad Objetiva y la libertad objetiva.

No me digan que la Verdad Objetiva no existe. Es la propia naturaleza de la Creación, y si partimos de un punto extra fide es la naturaleza propia e intransferible de la propia naturaleza. “las cosas como son” y para lo que son.

Ni me digan que termina la propia libertad donde empieza la libertad de los demás. Eso es un cuento de hadas. En realidad mi libertad termina mucho más acá. Está condicionada por mi libertad interior, y por la Verdad y el Bien.

Les explicabas, mi hija a sus hijas, y así se lo comunicaba a su hermano que sus hijas, ya no se admiran ni les llama la atención la separación de los padres porque casi la mitad de la clase son hijos de separados.

Tu hija te había dicho, mamá porqué papá y tú no vivís en la misma casa. Sería mucho mejor.

Y la convencías diciéndole no sólo que eso no era posible, cosa que podría ser razonable, sino que la mayoría, cómo justificas tu conciencia y la acallas, de los niños tiene los padres separado y que eso es hoy lo normal.

Y no te dabas cuenta que eso es precisamente el mayor de los males y la mayor de las mentiras: la normalidad de la anormalidad, de lo anormal. Que el niño crea y viva en la mentira que esa anormalidad de su propia familia es precisamente “lo normal”, cuando no es más que una necesidad o conveniencias de los padres, una justificación de sus egoísmos o por desgracia una necesidad imperiosa de las circunstancias creadas. El defase matrimonial de los padres nunca puede ser la normalidad.

Y nos guste o no Dios hizo las cosas así y nosotros no debemos transformar la naturaleza de las cosas ni cambiar el fin de la Creación. Claro que la propia naturaleza de las cosas a veces están encadenadas a otras de naturaleza superior. Así la vida de los animales está encadenada o supeditada a la supervivencia del hombre. Si no fuera sí jamás seria lícito el sacrificio de un animal o vegetal para nuestra supervivencia o la propia supervivencia de otros seres. “supervivencia animal.”

Pero a veces no queremos encontrarnos con la verdad de la verdad Cambiamos la creación de Dios y diciendo que Dios lo hizo de otra forma o negando que lo hiciera la naturaleza, el universo, el cosmos, la evolución, dejamos nuestra conciencia tranquila y loco, loco nuestro corazón.

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